El arzobispo de Puerto Rico reveló que no ha estado en contacto con todos sus sacerdotes desde que el huracán Fiona dejó sin electricidad a la isla y expresó su preocupación por el impacto del huracán en las partes sur y oeste de la misma.

El arzobispo Roberto González Nieves también dijo que anticipaba el cierre de escuelas católicas durante semanas en las zonas más afectadas, expresando su preocupación por el trauma que sufren los niños.

"No he podido tener una llamada por Zoom hoy y he tenido muy pocas llamadas telefónicas en general porque las señales no funcionan, pero ayer tuve una llamada por Zoom con 35 párrocos", dijo. 

"Muchos no pudieron unirse a nosotros porque no tienen electricidad, ni internet, tampoco agua", indicó el arzobispo González a Catholic News Service por teléfono después de varios intentos de comunicarse con él el 21 de septiembre.

"Este huracán se asentó sobre la isla durante casi un día con fuertes vientos y lluvias, pero el sur y el oeste es donde hubo ciudades destruidas; las regiones de Ponce y Mayagüez realmente fueron las más afectadas por el huracán", agregó.

"En términos del área general de San Juan, mi sensación es que el daño es mínimo, pero en algunos aspectos fue más difícil que durante María, cuando nunca perdí el contacto a través de internet o teléfono. Sin embargo, con Fiona llovió constantemente durante mucho tiempo".

Antes de llegar a Puerto Rico, Fiona dejó a una persona muerta en la isla de Guadalupe.

Después de su paso por Puerto Rico, el huracán causó aun daños peores en República Dominicana, ya que tomaba fuerza moviéndose hacia el norte, provocando deslizamientos de tierra y destruyendo cientos de hogares.

En República Dominicana, al menos dos personas murieron: una por un poste de electricidad y otra por un árbol —ambos derribados por ráfagas de viento.

Fiona también afectó las Islas Turcas y Caicos el 20 de septiembre, y se registraron ráfagas de hasta 155 mph el 21 de septiembre mientras el huracán se dirigía hacia las Bermudas.

Se esperaba que pasara entre las Bermudas y el este de Estados Unidos antes dirigirse hacia el norte a Nueva Escocia y otras provincias atlánticas del este de Canadá.

El arzobispo González le dijo a CNS que varias divisiones de Caridades Católicas en Estados Unidos, así como la Extensión Católica con sede en Chicago, ya habían ofrecido apoyo financiero o material.

Dijo que el personal de Cáritas de la isla no había tenido suficiente tiempo para compilar un informe sobre los daños en las áreas más afectadas debido a las dificultades de transporte y seguridad pública después de Fiona.

Describió tanto a Ponce como a Mayagüez como áreas empobrecidas y manifestó que Ponce todavía se estaba recuperando de los daños causados por un terremoto reciente que dejó la catedral local con daños estructurales que solo recientemente se habían abordado de manera preliminar.

También dijo que las reparaciones posteriores al huracán y el endurecimiento de la infraestructura de Puerto Rico después del huracán María en 2017 no fueron tan completos como se esperaba, y Fiona ahora ha exacerbado la situación.

"No prestamos suficiente atención a los esfuerzos de recuperación después del huracán María, por lo que es una gran llamada de atención. Aquí en esta (via) de huracanes, cada dos años logramos sobrevivir a una de estas catástrofes atmosféricas", acotó, agregando que también experimentó una grave crisis de huracanes durante su tiempo como obispo adjunto en Corpus Christi, Texas.

"Este tipo de experiencia es especialmente traumática para los niños; durante un huracán, no son solo los vientos y las lluvias, es el ruido lo que es bastante traumático para los niños", señaló el arzobispo, y agregó que anticipa que las escuelas católicas locales en las áreas afectadas estarán cerradas por semanas.

En telegramas separados enviados a los presidentes de las conferencias episcopales de Puerto Rico y de la República Dominicana el 21 de septiembre, el papa Francisco les aseguró sus oraciones, pidiendo que Dios ofrezca su consuelo a los que sufren como resultado del desastre natural.

Para ayudar, visite el sitio web de Cáritas en Puerto Rico: caritaspr.net.