El Arzobispo de San Antonio (Estados Unidos), Mons. Gustavo García-Siller, expresó el dolor y las oraciones de la Iglesia Católica tras el hallazgo de al menos 46 migrantes indocumentados muertos y otros 16 heridos, entre ellos cuatro niños, dentro de un camión en la ciudad del estado de Texas.

“Hay unos 46 migrantes muertos en San Antonio. Nuestras oraciones elevadas a Ti, oh Señor, por sus almas”, expresó.

Señor ten piedad de ellos. Esperaban una vida mejor. ¡Señor después de Uvalde y ahora esto, ayúdanos! ¡Te necesitamos! Tanta gente sufriendo. Dios, Dios, Dios”, añadió el Prelado. 

En conferencia de prensa esta noche, el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, calificó la situación de "una horrenda tragedia humana", y pidió actuar de forma compasiva, "rezar por los fallecidos" y expresó su confianza en que los responsables de "poner a estas personas en condiciones tan infrahumanas sean procesados con todo el peso de la ley".

William McManus, jefe de la Policía de San Antonio, señaló que la primera llamada que recibieron las autoridades fue cerca de las 6:00 p.m. Un trabajador de una obra cercana "escuchó un grito pidiendo ayuda" y "vino a investigar".

Una vez en el lugar, el hombre "encontró las puertas del tráiler parcialmente abiertas". Al abrirlas un poco más "vio varias personas fallecidas dentro", dijo McManus.

"Tenemos a tres personas bajo custodia", dijo, aunque "no sabemos si están conectadas totalmente o no".

"Esta investigación ha sido entregada a HSI (Investigaciones de Seguridad Nacional)", añadió, precisando que el caso "es ahora una investigación federal".

Por su parte, Charles Hood, jefe de Bomberos de la Ciudad de San Antonio, señaló que "en este momento hemos procesado aproximadamente a 46 cuerpos" de fallecidos.

"Afortunadamente fuimos capaces de transportar a 16 personas" heridas, continuó, precisando que 12 son adultos y cuatro son niños.

"Todos estaban conscientes en el momento del transporte", dijo. "Los pacientes que vimos estaban calientes al tacto. Estaban sufriendo de golpe de calor y agotamiento, sin señales de agua en el vehículo. No había ninguna unidad de aire acondicionado visible", indicó.

San Antonio, Texas, se encuentra a poco más de dos horas en automóvil de la frontera de Estados Unidos con México.

La muerte de los migrantes puede haber ocurrido a causa de la sofocación al interior del camión. Este lunes 27 de junio, pocos días después del inicio del verano en el hemisferio norte, San Antonio alcanzó una temperatura máxima de 39 grados Celsius.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, dijo en Twitter este 28 de junio que, según información "proporcionada por autoridades" de Estados Unidos, suman ya 50 los fallecidos, entre ellos al menos 22 mexicanos, siete guatemaltecos y dos hondureños. Los otros fallecidos están "por ser identificados aún", señaló.

La tragedia de estos migrantes se produce poco más de un mes después de la masacre de 19 niños y dos maestras en la escuela primaria Robb Elementary School en la pequeña ciudad de Uvalde, cercana a San Antonio.

“Fieles de la Arquidiócesis de San Antonio, seguimos manteniendo en oración a nuestro pueblo de Uvalde; ahora, nos dicen que más de 40 personas migrantes, nuestra gente, han muerto aquí en San Antonio. Hay alrededor de 15 sobrevivientes que han sido enviados a hospitales. ¡Seamos uno en solidaridad, oh Dios!”, añadió Mons. Gustavo García-Siller en Twitter.

El Prelado lamentó luego que "una vez más, la falta de valentía para hacer frente a la reforma migratoria está matando y destruyendo vidas. No aprendemos. Dios nos enseñe a cambiar. La humanidad está en juego constantemente. Oramos, amamos, confiamos. ¡Danos fuerza! Queremos hacer tu voluntad".

En conferencia de prensa esta noche, el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, calificó la situación de "una horrenda tragedia humana", y pidió actuar de forma compasiva, "rezar por los fallecidos" y expresó su confianza en que los responsables de "poner a estas personas en condiciones tan infrahumanas sean procesados con todo el peso de la ley".

William McManus, jefe de la Policía de San Antonio, señaló que la primera llamada que recibieron las autoridades fue cerca de las 6:00 p.m. Un trabajador de una obra cercana "escuchó un grito pidiendo ayuda" y "vino a investigar".

Una vez en el lugar, el hombre "encontró las puertas del tráiler parcialmente abiertas". Al abrirlas un poco más "vio varias personas fallecidas dentro", dijo McManus.

"Tenemos a tres personas bajo custodia", dijo, aunque "no sabemos si están conectadas totalmente o no".

"Esta investigación ha sido entregada a HSI (Investigaciones de Seguridad Nacional)", añadió, precisando que el caso "es ahora una investigación federal".

Por su parte, Charles Hood, jefe de Bomberos de la Ciudad de San Antonio, señaló que "en este momento hemos procesado aproximadamente a 46 cuerpos" de fallecidos.

"Afortunadamente fuimos capaces de transportar a 16 personas" heridas, continuó, precisando que 12 son adultos y cuatro son niños.

"Todos estaban conscientes en el momento del transporte", dijo. "Los pacientes que vimos estaban calientes al tacto. Estaban sufriendo de golpe de calor y agotamiento, sin señales de agua en el vehículo. No había ninguna unidad de aire acondicionado visible", indicó.

San Antonio, Texas, se encuentra a poco más de dos horas en automóvil de la frontera de Estados Unidos con México.

La muerte de los migrantes puede haber ocurrido a causa de la sofocación al interior del camión. Este lunes 27 de junio, pocos días después del inicio del verano en el hemisferio norte, San Antonio alcanzó una temperatura máxima de 39 grados Celsius.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, dijo en Twitter este 28 de junio que, según información "proporcionada por autoridades" de Estados Unidos, suman ya 50 los fallecidos, entre ellos al menos 22 mexicanos, siete guatemaltecos y dos hondureños. Los otros fallecidos están "por ser identificados aún", señaló.

La tragedia de estos migrantes se produce poco más de un mes después de la masacre de 19 niños y dos maestras en la escuela primaria Robb Elementary School en la pequeña ciudad de Uvalde, cercana a San Antonio.

“Fieles de la Arquidiócesis de San Antonio, seguimos manteniendo en oración a nuestro pueblo de Uvalde; ahora, nos dicen que más de 40 personas migrantes, nuestra gente, han muerto aquí en San Antonio. Hay alrededor de 15 sobrevivientes que han sido enviados a hospitales. ¡Seamos uno en solidaridad, oh Dios!”, añadió Mons. Gustavo García-Siller en Twitter.

El Prelado lamentó luego que "una vez más, la falta de valentía para hacer frente a la reforma migratoria está matando y destruyendo vidas. No aprendemos. Dios nos enseñe a cambiar. La humanidad está en juego constantemente. Oramos, amamos, confiamos. ¡Danos fuerza! Queremos hacer tu voluntad".