Edición Impresa: 07/04/2008

Francia de fiesta por liberación de Ingrid Betancourt

Inmediatamente después de su liberación Ingrid Betancourt viajó a Francia donde agradeció la solidaridad del país que también es su patria.

Ingrid se reúne con sus hijos Lorenzo y Melanie después de seis años de cautiverio.
Foto Servicio Catolico de Noticias.

Ingrid Betancourt fue recibida por el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy y su esposa Carla Bruni. La excandidata colombo-francesa aterrizó en Francia, en compañía de sus dos hijos Lorenzo y Mélani, quienes viajaron el pasado jueves, para reencontrarse con ella en Colombia, después de la noticia de su rescate.
Con lágrimas en los ojos, Ingrid agradeció al gobierno francés todo el apoyo y solidaridad que el país mostró durante sus seis años de cautiverio y reiteró su intención de trabajar por la liberación de los otros secuestrados.
Durante estas horas de libertad, Ingrid Betancourt ha vivido diversas emociones. Primero, obvio la sorpresa de la libertad, completamente inesperada. Segundo, volver a estar en compañía de su madre, Yolanda Pulecio; su esposo, Juan Carlos Lecompte y sus dos hijos, “sus niños” como ella los llama, Mélani y Lorenzo. Ellos fueron la esperanza que la llevó a superar estos seis años duros del secuestro.
El testimonio de Ingrid Betancourt, es el mismo de los otros colombianos rescatados, los 11 miembros de la policía y del Ejército. Y es el de los tres norteamericanos que han vuelto a la libertad. Es el testimonio de noches interminables en medio de la selva, de dormir atados por las cadenas, de no poder ir al baño y tener que hacer sus necesidades físicas en condiciones infrahumanas, de comer arroz, lentejas y pasta todos los días.
Es el testimonio de la incertidumbre, del dolor por el cansancio físico, del silencio que trae la depresión, de la desesperación por la falta de libertad.
Hoy, estos seres humanos han sido liberados. Pero como Ingrid lo ha dicho, tanto en Colombia como en Francia, no se pueden olvidar los cientos de colombianos que aún se encuentran en manos de la guerrilla.
Estos momentos de euforia por la buena noticia, empañan la dura realidad: “hay muchas familias sin sus seres queridos, que están aún en manos de la guerrilla”.
Esperemos que con el rescate de este grupo importante de canjeables, como los llamaba la guerrilla, se pueda iniciar un proceso que permita la liberación de quienes siguen cautivos.
Hoy Ingrid Betancourt ha vuelto a la libertad. Ella puede ser el testimonio vivo de una realidad que se sigue viviendo en Colombia. La realidad del secuestro. La cual, sigue afectando a cientos de familias de colombianos.

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