Este sitio será perfecto para ayudar a estos hispanos que buscan ganarse la vida trabajando una jornada.
María Osterroth
El alcalde de Portland, Tom Potter inauguró el nuevo Centro de Jornaleros.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.
Los centros de jornaleros ofrecen una forma segura e inmediata de mejorar las condiciones de los trabajadores y proteger los derechos de los jornaleros al establecer salarios mínimos, distribución de trabajos justos, evitando así los abusos laborales, señaló un especialista en un foro realizado en Portland.
Cada mañana alrededor de 117 mil jornaleros se reúnen en las calles de los Estados Unidos, ya sea en estacionamientos de edificios y tiendas y en otros espacios públicos, en espera de ser contratados por empresas de la construcción, jardinería, pequeños negocios y dueños de casas, para realizar trabajos manuales de corto plazo como pintura de casas, albañilería o jardinería.
Dichos trabajos tienden a ser altamente inseguros y con niveles de salarios muy bajos, sostiene Nick Theodore, investigador de la Universidad de Chicago, Illinois, al presentar su estudio realizado entre migrantes en 15 estados del país.
Se estima que el 93 por ciento de los jornaleros en Estados Unidos son trabajadores inmigrantes, muchos de ellos son indocumentados que han ingresado al país con la esperanza de obtener mejores oportunidades a las que tienen en sus países. Sin embargo, al estar en el mercado informal son víctimas de violaciones a sus derechos laborales.
El alto índice de estas violaciones está relacionado con la marginación económica. Constantemente los patrones se aprovechan de esta situación para negarles el pago después de haber trabajado largas jornadas, denunció el catedrático de Desarrollo Urbano y Económico de la Universidad de Chicago.
Los jornaleros también están expuestos a condiciones de trabajo inseguras y los patrones no les ofrecen cobertura de gastos médicos ni tampoco indemnizaciones ante accidentes de trabajo. Y si los jornaleros intentan quejarse ante algún abuso, generalmente los patrones los amenazan con reportarlos ante las autoridades migratorias, agregó Theodore, el pasado 29 de abril en las instalaciones de AFSCME ubicadas en Portland.
Los jornaleros erróneamente creen que por no contar con un status legal no pueden denunciar a sus patrones ante las autoridades correspondientes, llenando un reclamo de salario en contra de los patrones o reportando al lugar de trabajo por amenazas a la seguridad.
Las violaciones a los estándares básicos de seguridad en el trabajo se han convertido en algo de todos los días en el mercado informal, con muchos trabajadores sin capacidad de quejarse ante los abusos de sus patrones. Sin embargo, esto está cambiando. Un cuadro creciente de centros de jornaleros está emergiendo en los Estados Unidos con el fin de regular el trabajo informal.
Actualmente hay aproximadamente 60 centros de jornaleros que operan en 15 estados de la Unión Americana. Dichos centros son sitios en donde se promueve la congregación de los jornaleros y su contratación por parte de los empleadores.
En algunos casos los centros no son más que instalaciones abiertas con asientos o bancas. En su forma más desarrollada son organizaciones comunitarias que operan con un vestíbulo de contrataciones, coordinan actividades para informar de los derechos de los trabajadores, patrocinan eventos comunitarios y proveen otros servicios.
Los centros de jornaleros también ofrecen una solución a los conflictos de vialidad en las comunidades, pues en lugar de que los trabajadores se establezcan en la vía pública en espera de que sean contratados, se ofrece un lugar seguro y libre de complicaciones viales.
Luego de una larga gestión, la ciudad de Portland, finalmente cuenta con su Centro de Jornaleros, el cual se inauguró el pasado 16 de junio, en el número 240 de la calle NE Martin Luther King Jr. Blvd.
El centro beneficiará entre 100 y 200 jornaleros todos los días, incluso más, dependiendo de la temporada, comentó Marco Mejía, presidente de la mesa directiva del Proyecto VOZ, organización que ha liderado la construcción de dicho centro.
El centro que operará de lunes a domingo de 6.00 de la mañana a las 12.00 del día cuenta con personal bilingüe que le ayudará al patrón a encontrar al trabajador que mejor llene sus necesidades. Se podrá contratar trabajadores con experiencia en áreas como carpintería, techados, jardinería, plomería, excavaciones, demoliciones, pintura, mudanzas, albañilería, enyesado, limpieza, conserjería y soldadura, entre otros.
También ofrece la posibilidad de llamar y reservar a un trabajador con anticipación y llevar un registro del desempeño de los trabajadores. Es decir, los patrones podrán expresar su opinión acerca del servicio que contrataron.
La apertura del centro es un evento muy importante para la comunidad. Debido a las condiciones de la economía del país hay mucha gente que tiene que trabajar el día, es decir no cuentan con un empleo, y en este centro pueden venir a buscar jornadas diarias de trabajo. “Es un lugar en el que se les dará un apoyo para que no sean violados sus intereses y derechos como trabajadores que es lo que normalmente les sucede a las personas que esperan ser contratados en las esquinas”.
También es importante entender que no solo los latinos se verán beneficiados de este centro, está abierto para todas las comunidades.
VOZ, el proyecto laboral que coordina y dirige este Centro de Jornaleros ofrece muchos otros programas y proyectos para los jornaleros como clases de inglés o derechos laborales, entre otras actividades. VOZ es todo un movimiento de trabajadores a nivel nacional que apoya a los jornaleros llamado National Day Laborers Network.
“Es importante mencionar que ha habido un gran apoyo de toda la comunidad para que se realice la apertura de este centro de jornaleros, ha habido una gran conciencia del valor de los jornaleros, incluso de los sindicatos de trabajadores quienes en un principio estaban inseguros, pues ellos trabajan con gente sindicalizada. Nosotros somos también trabajadores pero más vulnerables, que hay que apoyar pues no tienen otro tipo de beneficios. Para lograr abrir este centro se trabajó muy duro y se contó con el apoyo de otras organizaciones como la iglesia católica, entre otras”, expresó Marco Mejía en entrevista con El Centinela.
Por último, destacó el apoyo del alcalde Tom Potter y de la ciudad de Portland para la apertura de este centro que es una necesidad para la ciudad y para su comunidad.