Edición Impresa: 07/03/2008

Al morir "Tirofijo" hubo exceptiscismo frente a liberación de Ingrid Betancourt

Hoy se ha dado uno de los golpes más significativos contra las Farc. La liberación de los secuestrados muestra que poco a poco se recobra el control en Colombia.

Muerte de "Tirofijo" no asegura que Ingrid Betancourt sea liberada.
Foto Archivo de El Centinela.

BOGOTA (Colombia)-La liberación de Ingrid Betancourt y los tres norteamericanos, con otros 11 secuestrados en lo que se llamó operación "Jaque" no tiene precedentes y deja en alto la calidad y el profesionalismos de las Fuerzas Militares, que en lo que va corrido del año han dado golpes certeros contra la cúpula de la organización guerrillera.
Hace sólo unas semanas, con la muerte de Tirofijo, se mostraba el escepticismo frente a la posible liberación de la excandidata a la presidencia. Su esposo Juan Carlos Lecompte, consideró que la muerte de “Tirofijo” no ablandaría a las FARC, ni representará una esperanza de liberación para los rehenes en manos de la guerrilla.
Esta actitud mostraba el cansancio y la desesperanza en torno a este tema, que involucró el gobierno de Francia que incluso llegó a enviar a Colombia una delegación humanitaria para prestar atención médica a la secuestrada, que desde el 2002 se encontraba en manos de la guerrilla.
Para quienes han seguido de cerca la situación de los secuestrados en Colombia, era claro al inicio de este año que la liberación era casi una utopía. La desesperanza se había apoderado de la candidata que lo expresó en la carta enviada a su madre Yolanda Pulecio en la cual dice: “Solo el tiempo puede abrir las conciencias y elevar los espíritus’’.
Esta carte fue la última prueba de supervivencia que se tuvo de la excandidata y fue confiscada por las autoridades colombianas el 29 de noviembre de 2007, cuando tres presuntos integrantes de la organización subversiva fueron capturados en las calles de Bogotá, con el material probatorio de ella y de otros 14 plagiados, incluyendo los tres norteamericanos que cayeron en manos de las FARC en febrero del 2003, es decir, que ellos ya van a cumplir cinco años en su poder.
Las pruebas de supervivencia correspondían a Ingrid Betancourt. Era una extensa carta de dolor, tristeza, dramatismo, melancolía, desesperación y de clara impotencia. Igualmente, de los norteamericanos Thomas Howes, Marc Goncalves y Keith Stansell, secuestrados desde el 13 de febrero de 2003, cuando fue derribada la avioneta en que se desplazaban como contratistas civiles en tierras del departamento (Estado) de Caquetá.
De la misma manera, se encontraban las pruebas de Luis Eladio Pérez, ex congresista colombiano; y los militares José Ricardo Marulanda, Erasmo Romero, José Miguel Arteaga, Juan Carlos Bermeo Covaleda; Armando Castellanos, William Pérez Medina, Vianey Rodríguez Porras, Julio César Buitrago Cuesta, Raimundo Malagón Castellanos, Jairo Durán Puerto y Aamón Flórez Pantoja.
En estos momentos, hay mucha expectativa sobre todo, porque durante los últimos meses se dieron a conocer datos relacionados con la delicada salud de Ingrid Betancourt quien en su carta muestra que no tiene deseos de vivir.
Ingrid, en uno de sus apartes, dijo: “vivo o sobrevivo en una hamaca tendida entre dos palos, cubierta con un mosquitero y con una carpa encima, que oficia de techo, con lo cual puedo pensar que tengo una casa’’.
“No tengo las mismas fuerzas, ya me cuesta mucho trabajo seguir creyendo, pero quería que se sientan que lo que han hecho por nosotros, marca la diferencia’’, agrega en la misiva, mientras sostiene que “no he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades. No tengo ganas de nada…’’
“Como te decía, _subraya Ingrid a su madre Yolanda_, la vida aquí no es vida, es un desperdicio lúgubre de tiempo’’, y sostiene que “todo me lo quitaron, cada día me queda menos de mi misma’’.
“Antes disfrutaba cada baño en el río’’, confiesa Ingrid, “pero como soy la única mujer del grupo, me toca prácticamente vestida: shorts, brasier, camiseta, botas. Antes me gustaba nadar en el río. Hoy ni siquiera tengo alientos para eso. Estoy débil, friolenta, parezco un gato acercándose al agua…’’
El testimonio de Ingrid a través de su carta, es sencillamente conmovedor, dramático, y quizás, increíble. Que se conozca, Colombia es el único país en el mundo en donde el secuestro se convirtió “en una industria, una forma de vida entre delincuentes y guerrilleros, una fuente de ingresos, de extorsión y de maltrato al ser humano’’.
Hoy con el rescate de los secuestrados surge una luz de esperanza. Colombia poco a poco ha empezado a recuperar el control. El mismo ministro de Defensa, Juan Manuel Santos al dar la noticia, dijo: "Esta operación que se denominó 'Jaque', no tiene precedentes y deja muy en alto la calidad y el profesionalismo de las fuerzas militares colombianas", señaló.
"Mis felicitaciones muy sinceras a nuestros hombres de la inteligencia del Ejército", añadió felicitando a los generales Freddy Padilla comandante de las Fuerzas Militares y Mario Montoya, comandante del Ejército.

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