El cardenal de Hong Kong anuncia la operación para ayudar a las víctimas de la tragedia.

Siguen aumentando los muertos por el terremoto en China.
Foto del Servicio Católico de Noticias.
El dolor es generalizado. Desde Pekín hasta el devastado suroeste del país se inició la ceremonia con tres minutos de silencio que dieron comienzo a tres días de luto por los más de 71.000 muertos, desaparecidos y sepultados.
En Pekín, miles de personas la mayoría vestidas de negro, se congregaron en la plaza Tiananmen enarbolando banderas y coreando eslóganes de apoyo a las víctimas. Al mismo tiempo se paralizaron los intercambios en la Bolsa.
En la ciudad de Dijiangyan, devastada por el sismo, 60 familiares de niños que murieron pusieron velas e incienso ante las ruinas de una de las miles de escuelas derrumbadas.
Este duelo oficial llegó en los momentos en que los esfuerzos de socorro se han visto detenidos por las réplicas del terremoto y los deslizamientos de tierra, que en los últimos tres días sepultaron a más de 200 socorristas.
Estas réplicas también han dificultado la entrega de la ayuda internacional que ha llegado en favor de cinco millones de refugiados amenazados por las epidemias.
La Iglesia católica sigue ayudando a las víctimas del terremoto que flageló la región de Sichuan, en China, según ha anunciado el cardenal Joseph Zen Ze-kiun, obispo de Hong Kong.
En un encuentro con periodistas, organizado por la Archidiócesis de Milán, el purpurado chino, que ha recibido la noticia en Italia, confesó su dolor por “la pérdida de tantas vidas humanas”. Al cierre de esta edición, se habían contado al menos 22 mil muertos y todavía siguen siendo miles los sepultados.
“En Hong Kong haremos lo que siempre hacemos en estos casos: nos movilizaremos para ofrecer ayuda inmediata a la población golpeada y difundiremos un llamamiento a la comunidad católica para recoger ayuda de emergencia”, anunció el cardenal.
“Estas ayudas las enviaremos después a China a través de la Cáritas y de la Cruz Roja --reveló--. Habrá que prever, también, intervenciones a largo plazo para la reconstrucción. Lo importante, cuando suceden calamidades semejantes, es no olvidarlas demasiado pronto, pues se necesitará un período largísimo antes de que la gente que vive en estas regiones pueda volver a la normalidad”.
El cardenal Zen presidió este martes una vigilia de oración por China y por la Iglesia en el país en la iglesia de San Esteban de Milán.
Mientras tanto, según informa la agencia vaticana Fides en las diócesis católicas más afectadas por el terremoto, los obispos y sacerdotes están movilizando a los cristianos para que ofrezcan ayuda.
Según esta agencia de la Congregación para la Evangelización de lo Pueblos, en la diócesis de Cheng Du, en la provincia de Sichuan, cuarenta Iglesias han quedado golpeadas por el terremoto, entre ellas, una iglesia antigua ha quedado totalmente destruida.
En la diócesis de Chong Qing diez iglesias han sufrido daños serios, mientras que en la diócesis de Nan Chong tres iglesias han quedado inutilizables. Falta información de algunas comunidades católicas cercanas al epicentro, pues no funcionan las comunicaciones.
Por otra parte, el Papa Benedicto XVI ha manifestado su cercanía a las víctimas del terremoto en China, así como a las personas que en estos momentos están prestando ayuda.
Al final de la audiencia general de esta semana, el Papa hizo referencia a la tragedia que viven las poblaciones de Sicuani y de las provincias chinas limítrofes, "duramente golpeadas por el terremoto que ha causado graves pérdidas en vidas humanas, numerosísimos desaparecidos y daños incalculables".
"Os invito a uniros conmigo en la oración ferviente por todos los que han perdido la vida. Estoy cerca espiritualmente de las personas sometidas a la dura prueba de una calamidad tan devastadora: imploremos de Dios alivio en el sufrimiento".
"Que el Señor conceda su apoyo a todos los que están comprometidos para afrontar las exigencias inmediatas de socorro".
Las últimas cifras oficiales elevan a 22.069 número de muertos por el terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter.
Información tomada de Zenit.