
Cuando se habla de actividades multiculturales, inmediatamente llega a la mente la idea de trajes hermosos, comida de otras partes, música y sobre todo, el idioma. En esos aspectos se centra la diversidad.
Y uno de los intereses principales de los líderes comunitarios de la iglesia de San Pío X, fue la de abrir un espacio para que los miembros de la parroquia compartieran en familia, sus costumbres y sobre todo su cultura. La linda actividad se llevó a cabo el pasado 14 de marzo, con un misa a la que asistieron todos, para orar y sobre todo reflexionar sobre sus raíces.
Claudia Pantoja, mexicana de Michoacán y quien es parte de la comunidad hispana de la parroquia desde hace dos años, se mostró feliz de haber compartido en comunidad la diversidad. “Porque el amor de Dios es para todos, por eso me gusta la palabra multicultural. Por eso Dios dijo que hay que amar al prójimo, que entiendo es el ‘próximo’, quien está a nuestro lado. Para Dios no hay fronteras y pienso que nosotros no debemos tenerlas como comunidad”.
Claudia estuvo encargada del Juego de la Lotería que fue organizado para los niños. “Fue de lo mejor, porque vinieron niños de todas las razas y me gustó porque nosotros lo jugamos en forma diferente, aunque se parece al Bingo de los norteamericanos. A mi me gustó mucho ver los niños indúes quienes se divirtieron mucho, porque tenían que encontrar las figuritas en las fichas para llenar el tablero. La idea era enseñarles un juego mexicano, y que todos disfrutaran. Nuestra Lotería, tiene figuras como el nopal, la botella, el alacrán, la muerte, etc. Pero es muy divertido de jugar”, dijo en entrevista con El Centinela.
Al analizar la importancia de orar desde la diversidad cultural, Claudia dijo: “me gustó la participación de todos en el momento de las peticiones, pues se oró en inglés, español, chino, en fin, en todas las lenguas y así nosotros no entendieramos, todos estábamos unidos allí para compartir nuestra cultura”.
Hablando de la importancia de la diversidad al interior de la comunidad hispana, dijo que lo interesante es aprender de otras culturas sin tener que viajar a esos países. “Es interesante que aquí podemos ver gente de Colombia, de Guatemala, de China, de Vietnam, por ejemplo y pudimos aprender de sus costumbres, su comida, su música, sin tener que viajar. Es una maravilla el poder compartir en comunidad”.
El año pasado, la misma actividad reunió a los miembros de la comunidad, pero muchos llegaron, comieron, disfrutaron la música y luego se fueron. Se pudo disfrutar pero la interacción se logró este año, ya que todos participaron con sus trajes típicos, su comida y se dividieron para dar vida a los altares en una exposición donde hubo personas hablando y compartiendo información de sus países. Ese es el caso de Yanira Barcis, la expositora colombiana, que explicó en un hermoso mural aspectos de la geografía de su país además de que compartió el delicioso arroz de leche, tan tradicional.
Esta interacción con los miembros de su comunidad fue muy importante y enriquecedora. Claudia Pantoja recuerda que aprendió mucho: “Si porque nos acercamos mucho más a los demás. Me sentí contenta y en muchos casos por la falta del idioma, tuve que tratar de comunicarme a señas, pero valió la pena.
De otra parte ella admira la cultura china muchísimo. “Ellos no son como nosotros. Son muy reverentes y respetuosos, por ejemplo antes de comer, reflexionan en silencio y con los ojos cerrados. Es me ha enseñado que aunque no sean católicos, respetan mucho sus creencias y costumbres y eso me gusta mucho”.