CIUDAD DE MEXICO.- Aunque los mexicanos no sabremos oficilamente quien será el presidente de la República para el período 2006-2012 antes del 6 de septiembre, plazo estipulado para que la máxima autoridad electoral emita su veredicto de quién fue el ganador de este cerrado proceso electoral, hasta el momento Felipe Calderón Hinojosa, es quien se perfila como el ganador, según resultados del Instito Federal Electoral (IFE).
Calderón, contendiente del derechista partido Acción Nacional (PAN) se proclamó como “el presidente del empleo”, de hecho ese fue su slogan de campaña. Según analistas políticos, éste sería uno de los temas en los que sin afirmarlo abiertamente, trató de presentarse como una opción nueva, diferente en alguna medida a la actual administración.
En la ciudad de México en donde el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) se mantuvo como el favorito por el electorado, la gente rumora que una de las razones que le dieron la victoria a Felipe Calderón es la campaña del miedo y desprestigio que lanzó en contra de su más cercano adversario, Andrés Manuel López Obrador, a quien califió como “un peligro para México”.
Cuando Felipe Calderón inició su campaña en febrero, alrededor del 40 por ciento de la población no conocía al candidato del PAN y López Obrador, quien fuera jefe de gobierno del Distrito Federal, gozaba de la preferencia de la gente según las encuestas nacionales, en donde la diferencia entre ambos llegaba hasta 10 puntos porcentuales a favor de Andrés Manuel.
En su primera oportunidad de que la gente lo conociera, Calderón Hinojosa salió con una campaña y un mensaje equivocado. él y su equipo lo entendieron e hicieron un alto en el camino y replantearon su estrategia a “el presidente del empleo” y “para que vivas mejor”, como los ejes centrales de su propuesta. Al tiempo que iniciaron la descalificación hacia su principal oponente y se inició lo que muchos llaman la campaña del terror contra López Obrador.
En el viraje de su campaña, Caderón ofreció estabilidad de la economía y la disciplina fiscal, las cuales fueron colocadas como la base para el despegue económico y requisitos indispensables para lograr un mejor reparto de la riqueza en el país.
¿Pero cuál es el plan de gobierno y líneas de acción de este político michoacano que fungiera como secretario de energía durante un breve periodo en la administración del presidente Vicente Fox, y que hasta ahora, de acuerdo con la ley es el candidato ganador de las elecciones presidenciales?
Durante un encuentro con estudiantes del Instituto Tecnológico de Monterrey, dijo que lo que planea hacer con el dinero de la gente, si llegara a la presidencia de la república es invertirlo primero que nada en cuatro cosas. La primera es educación de calidad para que los niños más pobres puedan salir adelante. La segunda es cobertura en salud, por lo que ofreció un seguro médico que cubra a los niños desde su nacimiento. La tercera es servicios básicos como agua potable o drenaje, del cual carecen una de cada cuatro familias en México. La cuarta propuesta fue seguridad pública.
En el terreno de la educación, Felipe Calderón asegura que creará un programa especial de infraestructura elemental para las escuelas básicas, es decir que con un fondo de financiamiento de alrededor 10 mil millones de pesos anuales, se atenderán las necesidades de pupitres, baños y pizarrones que tienen 9 de cada 10 escuelas. De igual forma, pretende actualizar y mejorar los planes de estudio y métodos de enseñanza y vincular los programas de estudio con el mercado laboral. A los maestros se les van a diseñar programas de capacitación y actualización. Para atender las necesidades de las madres que trabajan, se ofrecerá la posibilidad de extender los horarios de las escuelas hasta las 5.00 de la tarde, horarios en los que los niños recibirán clases de deporte, cultura o idiomas.
Para atender los problemas de salud, el candidato que hasta ahora lleva la delantera en preferencias de votos, propone cobertura universal, es decir, garantizar a todos los mexicanos el acceso efectivo a servicios de salud, ya que México es uno de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que aún no alcanza la cobertura universal de seguros médicos.
En la actualidad 54.5 por ciento de los mexicanos, no están cubiertos por la seguridad social tradicional. El seguro popular implementado por el presidente Fox ya cubre a 10.8 por ciento de la población, por lo que aún faltan más del 40 por ciento de los mexicanos. “En un principio garantizaré que todos los niños y niñas a partir de su nacimiento estén cubiertos por un seguro amplio de salud y se irá cubriendo progresivamente al resto de la población”, aseguró en sus propuestas publicadas en su sitio oficial de Internet.
México ocupa el cuarto lugar entre las naciones con mayor grado de desigualdad de América Latina, que es a la vez la región más desigual del mundo. Según cifras oficiales, el 47 por ciento de la población vive en situación de pobreza absoluta.
Además existe una gran desigualdad en el desarrollo humano entre regiones de nuestro país. El Informe de Desarrollo Humano para México 2004 realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), muestra que hay entidades como el Distrito Federal o Nuevo León, que tienen un índice de desarrollo humano similar al de países industrializados como Corea y superior al de Argentina, Polonia y Chile, mientras que hay otras entidades del sur del país como Chiapas y Oaxaca, comparables con Uzbekistán, Cabo Verde y El Salvador.
La desigualdad en la cobertura de servicios básicos como agua potable y drenaje entre regiones también es significativa. Por ejemplo, en Baja California 1.95 por ciento de las personas residen en viviendas sin drenaje ni servicio sanitario exclusivo, mientras que en Guerrero la cifra es de 35 por ciento, es decir, casi un tercio de la población.
Para resolver estos problemas Felipe Calderón asegura que trabajará en la consolidación institucionalizada de una verdadera Política Social de Estado. La tarea de superar la pobreza no la puede asumir el gobierno al margen de otros actores sociales, como son las organizaciones civiles y la propia población en condición de pobreza.
La superación de la pobreza depende del apoyo y la participación de las instituciones sociales como la familia, el estado, la sociedad civil, el sector privado, la comunidad local y las organizaciones culturales”, afirmó.
El programa Oportunidades, que busca reducir la pobreza y tiene sus origenes en el programa Solidaridad del presidente Carlos Salinas, tiene el reto de brindar certeza a los 5 millones de familias incluídos en el programa, siempre y cuando cumplan con su responsabilidad podrán contar con el apoyo del estado mexicano para invertir en educación, salud y alimentación de sus hijos, pero el desafío de Calderón es el de ampliar el programa hasta cubrir la totalidad de la población objetiva.
Adicionalmente, se continuarán las acciones para fortalecer y promover el crecimiento del sector de ahorro y crédito popular, que en otros países como Estados Unidos y España se han convertido en el principal impulsor de los proyectos productivos.
La falta de seguridad pública en México ha frenado la capacidad de progreso y desarrollo, ya que ha significado costos económicos importantes como el desaliento a la inversión y el freno a la creación de empleos.
El problema de inseguridad en México es muy grave. Según la Encuesta Internacional de la población sobre Criminalidad y Victimización, el promedio nacional de la población que se siente algo o muy insegura en su entidad ronda el 54 por ciento, aunque en ciudades como el Distrito Federal, la cifra puede subir hasta el 86 por ciento.
Narcotráfico
El narcotráfico constituye una de las vertientes de mayor riesgo en materia de delincuencia organizada y afecta la vida de las familias mexicanas.
De hecho, el crecimiento de la delincuencia organizada en su modalidad de narcotráfico se produce como consecuencia de un cambio paulatino en la estrategia de los jefes de los cárteles mexicanos, que pasaron de ser simples pasadores de droga sudamericana a los Estados Unidos a propietarios de la misma y a tener incluso sus propias redes de distribución al menudeo tanto en ese país como en México.
Los esfuerzos del Estado Mexicano han sido insufientes para evitar el crecimiento de las bandas delictivas.
Otro de los factores es el de la corrupción en las corporaciones encargadas de combatir la delincuencia organizada y la protección de que gozan estas bandas por parte de algunos elementos policíacos, lo que ha originado condiciones propicias para el desarrollo de la delincuencia organizada.
Entre las propuestas de Calderón para enfrentar este problema se destaca la creación de un sistema integral de justicia para menores infractores.
Además de combatir la impunidad y la corrupción del sistema penal y de seguridad pública, generada tanto por delincuentes como por servidores públicos, así como garantizar cuerpos policíacos, ministerios públicos y peritos investigadores honestos.
También se impulsará la creación de un Instituto Nacional de Seguridad Pública y Justicia Penal que se ocupe de diseñar la política criminal del estado mexicano.
De igual manera, se incrementarán las campañas de desarme y combate al tráfico de armas, acompañadas de una cultura contra la violencia. La extensa y costosísima campaña presidencial demostró una cosa: “que la pobreza y la inequidad son el problema fundamental del país”.