Anunciantes | Quiénes Somos | Suscríbase | Catholic Sentinel | EL CENTINELA ARCHIVO
El Centinela | Portland, OR Domingo, 24 de Septiembre de 2017
Peregrinos de Portland recorren las calles con la Virgen de Fátima Celebraciones por el Centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima Misa Mariachi 2017 Cinco de Mayo 2017 Marcha del 1ro. de Mayo 2017 Conferencia Pastoral de Ministros 2017 Semana Santa 2017 Reliquia del Papa Juan Pablo II Caminando con Jesús PDX Rito de Elección 2015 Misa Maya con Arzobispo Alexander Sample Concierto 'Vive tu Fe' Misa Mariachi Cinco de Mayo Ordenación Obispo Peter Smith Canonización en Roma Semana Santa 2014 Misa del Santo Crisma Pascua Juvenil 2014-Turner, OR. Bring Them Home/Traerlos a Casa Libertad Religiosa Cinco de Mayo Visita del Papa a México y Cuba Ciudadanía para Mónica Diaz Virgen de Guadalupe 2011 Jornada Mundial de la Juventud- Madrid 2011 Misa Mariachi en el Cinco de Mayo con Arzobispo John Vlazny Terremoto y Tsunami en Japón Beatificación de Juan Pablo II Tornado en Aumsville, sureste de Salem Bicentenario de Independencia de México Congreso de Jóvenes de Portland Mundial Sudáfrica 2010 Terremoto en Chile Haití sumida en la destrucción Fiesta de la Virgen de Guadalupe Mes de la Hispanidad 2009 Visita de Obama al Papa en El Vaticano Papa en visita a Tierra Santa Posesión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama Bodas de Plata del Arzobispo John Vlazny Reunificación de la Familia Díaz Elecciones 2008 Beatificación en Roma Jornada Mundial de la Juventud 2008 en Sydney Ingrid Betancourt- Momentos de libertad Un año de la Redada en Portland-Junio 2008 Visita del Papa a Estados Unidos-Abril 2008 Galería de Fotos

Binational Health Week 2017

Inicio : Comunidad y Fe : Columna Arzobispo Alexander K. Sample 24 de Septiembre de 2017

24 de Noviembre de 2015 5:02:00 PM
¡Su misericordia es para siempre!

Arzobispo Alexander K. Sample


“Dad gracias al Señor porque es bueno; porque es eterna su misericordia”.  Este hermoso y poderoso versículo del Salmo 136 nos recuerda el mensaje más importante que Dios desea comunicar a todos los seres humanos creados a Su imagen y semejanza; esto es, el mensaje de la misericordia. Se podría decir que el corazón de Dios es un corazón de misericordia. De hecho, por eso el Padre envió a su Hijo al mundo - para mostrarnos su misericordia.

Nuestro Santo Padre, Papa Francisco, declaró el 2016, Año Jubilar de la Misericordia para toda la Iglesia. El año comenzará el 8 de diciembre de 2015 y concluirá el 20 de noviembre de 2016. Este acontecimiento será un momento extraordinario para que en la Iglesia universal y la arquidiocesana, reflexionemos sobre el don de la misericordia de Dios, celebrar la misericordia y manifestar su misericordia a todos.

Durante el año se les irá comunicando sobre las diversas actividades que se llevarán a cabo en la Arquidiócesis de Portland asi como abundante información relacionada. Algunos eventos ya están programados y mientras, un comité de planificación trabaja junto a nuestro personal del centro pastoral, la organización de este extraordinario tiempo de gracia de Dios para la Iglesia de Oregon occidental.

Durante este tiempo, habré de reflexionar sobre algunos temas que nos podrán servir de guía para vivir la celebración. El primero es el sentido de la misericordia en sí. El glosario del Catecismo de la Iglesia Católica define la misericordia como: “La amorosa bondad, la compasión o el perdón que se muestra a quien ofende (por ejemplo, la misericordia de Dios para nosotros, pecadores)”. La misericordia de Dios es abundante e incluso infinita. No hay límite para la misericordia de Dios. Él no escatimó ni a su propio Hijo amado para ofrecernos el don precioso de su misericordia. 

Esta comprensión de la misericordia de Dios, por tanto, nos pide y hasta exige una respuesta por nuestra parte. Es la respuesta a la conversión y la búsqueda de la misericordia de Dios. A veces, uno puede tener la impresión de que se ha producido una distorsión de la verdadera comprensión de la misericordia de Dios. Algunos piensan que  la misericordia de Dios significa que todo vale en lo que respecta a la vida y el comportamiento humano. La misericordia de Dios no aprueba, excusa o pasa por alto nuestro comportamiento pecaminoso.

Este hecho es evidente en la hermosa estampa del encuentro de Jesús con la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8: 2-11). La misericordia de Jesús se muestra en el hecho de que el Señor no condena a la mujer, sino que la perdona. "Tampoco yo te condeno”. Pero el Señor amonesta a la mujer y le instruye a que no continue en su pecado. "Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar.” "Jesús no dijo: "Vete, y haz lo que quieras."

La Buena Nueva que Jesús proclamó al mundo es que, por la misericordia de Dios, el pagó el precio de nuestros pecados, nos reconcilió con el Padre, destruyó el pecado y la muerte, derrotó al diablo, y abrió para nosotros el camino a la vida eterna. ¡Esta sí es una buena noticia! Pero, debemos volver al Señor, buscar la conversión, y pedir el don precioso de la misericordia. El amor y la misericordia de Dios nos deben llevar por ese camino.

El Papa Francisco recuerda este tema en la Bula que proclama el Año de la Misericordia:

“¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón…La misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer.”

La misericordia de Dios hacia nosotros pecadores es ilimitada. Ningún pecado es demasiado grande para su misericordia. Tampoco, la multiplicación de los pecados es demasiado grande para su perdón. Nos podemos cansar de suplicar la misericordia y el perdón de Dios, pero Dios no se cansa de extender su compasión, misericordia y perdón. ¡Grandioso es nuestro Dios! ¡Para siempre es su misericordia!

Para este Año Jubilar de la Misericordia, hago un llamado particular a todos los católicos a que regresen a vivir de forma mas profunda, frecuente y ferviente del Sacramento de la Penitencia y la Reconciliación. Este es el sacramento que muestra la misericordia de Dios de forma poderosa. ¡Por favor regresen a la confesión! ¿Cuántos de nosotros nos hemos sentidos consolados y aliviados con las fuertes palabras: "Yo te absuelvo de tus pecados" y "Tus pecados te son perdonados. ¡Véte en paz!"

Por último, tras haber celebrado y vivido la infinita misericordia de Dios para con nosotros, sobre todo en el sacramento admirable de la Penitencia y la Reconciliación, debemos mostrar y extender esa misericordia hacia los demás. Tenemos que aprender a perdonar a los demás. Nuestro Santo Padre dice con frecuencia, que las palabras más importantes que deben ser pronunciadas en la familia son "lo siento" y "te perdono." Estamos llamados a ser embajadores de la misericordia y el perdón de Dios.

Podemos también mostrar la misericordia de Dios hacia el prójimo, mediante la práctica de las obras espirituales y corporales de misericordia. ¿Las recuerdas? Durante el Año Jubilar, vamos juntos a esforzarnos por poner en práctica estas obras de misericordia con mayor devoción e intensidad. Debemos mostrar el rostro misericordioso de Jesús hacia los que sufren y los necesitados. Debemos ayudar a otros a experimentar la misericordia de Dios y que sepan que son amados.

Aguardo la esperanza de que nuestra celebración del Año Jubilar de la Misericordia tendrá un efecto duradero en nuestra Iglesia arquidiocesana. Vamos a trabajar juntos para asegurarnos de que este año no sea sólo "fuegos artificiales", sino un tiempo que nos reoriente como Iglesia en este nuevo milenio del cristianismo. Seamos misericordiosos como nuestro Padre celestial es misericordioso. Su misericordia es para siempre!



Noticias Relacionadas:
• Este año Santo es un don de gracia



Búsqueda Avanzada


Copias Parroquia

Claúsula de Privacidad | Contáctenos
Software © 1998-2017 1up! Software, All Rights Reserved