Anunciantes | Quiénes Somos | Suscríbase | Catholic Sentinel | EL CENTINELA ARCHIVO
El Centinela | Portland, OR Viernes, 22 de Septiembre de 2017
Peregrinos de Portland recorren las calles con la Virgen de Fátima Celebraciones por el Centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima Misa Mariachi 2017 Cinco de Mayo 2017 Marcha del 1ro. de Mayo 2017 Conferencia Pastoral de Ministros 2017 Semana Santa 2017 Reliquia del Papa Juan Pablo II Caminando con Jesús PDX Rito de Elección 2015 Misa Maya con Arzobispo Alexander Sample Concierto 'Vive tu Fe' Misa Mariachi Cinco de Mayo Ordenación Obispo Peter Smith Canonización en Roma Semana Santa 2014 Misa del Santo Crisma Pascua Juvenil 2014-Turner, OR. Bring Them Home/Traerlos a Casa Libertad Religiosa Cinco de Mayo Visita del Papa a México y Cuba Ciudadanía para Mónica Diaz Virgen de Guadalupe 2011 Jornada Mundial de la Juventud- Madrid 2011 Misa Mariachi en el Cinco de Mayo con Arzobispo John Vlazny Terremoto y Tsunami en Japón Beatificación de Juan Pablo II Tornado en Aumsville, sureste de Salem Bicentenario de Independencia de México Congreso de Jóvenes de Portland Mundial Sudáfrica 2010 Terremoto en Chile Haití sumida en la destrucción Fiesta de la Virgen de Guadalupe Mes de la Hispanidad 2009 Visita de Obama al Papa en El Vaticano Papa en visita a Tierra Santa Posesión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama Bodas de Plata del Arzobispo John Vlazny Reunificación de la Familia Díaz Elecciones 2008 Beatificación en Roma Jornada Mundial de la Juventud 2008 en Sydney Ingrid Betancourt- Momentos de libertad Un año de la Redada en Portland-Junio 2008 Visita del Papa a Estados Unidos-Abril 2008 Galería de Fotos

Binational Health Week 2017

Inicio : Comunidad y Fe : Columna Arzobispo Alexander K. Sample 22 de Septiembre de 2017

16 de Julio de 2014 3:56:00 PM
Una libertad que siempre debemos proteger

Arzobispo Alexander K. Sample


El fin de semana del 4 de Julio, tuve el privilegio de celebrar por segunda vez la Misa por la Libertad en la Gruta (The Grotto) en el noreste de Portland. Esta se ha convertido en una celebración importante y hermosa de la libertad para muchas culturas presentes aquí en la Arquidiócesis y más allá. Miles de peregrinos se reunieron para esta misa, como lo hacen cada año. Me gustaría compartir con ustedes el corazón mi mensaje a los feligreses.

Nos reunimos en la Misa por Libertad cada año, para celebrar nuestra libertad, la independencia y las bendiciones que Dios ha derramado sobre nosotros en este gran país. Celebramos especialmente nuestra libertad como seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios, y nuestra capacidad de ejercer libremente nuestra libertad de hijos de Dios en una tierra que ha venerado tradicionalmente esa misma libertad.

Muchos de los peregrinos congregados en la Gruta, o sus antepasados y familiares, viajaron a esta tierra, especialmente en busca la libertad para tener esa libertad. Muchos sacrificios y grandes sufrimientos han perdurado para garantizar, promover y salvaguardar esa libertad.

Una de las mayores libertades que esta tierra tradicionalmente nos ha garantizado es la libertad religiosa, es decir, la libertad de practicar sin interferencia o restricción nuestra fe, no sólo en nuestras iglesias, sino en la plaza pública también. Muchos llegaron a esta tierra para huir de la opresión de la libertad religiosa, es decir, para huir de la persecución por su fe en Jesucristo y su capacidad para ejercer libre y pacíficamente esa fe.

¡Somos bendecidos! Muchos en el mundo actual siguen experimentando la opresión y la persecución religiosa. Sin dejar de lado a nuestros hermanos y hermanas que, en algunas partes del mundo de hoy, son perseguidos e incluso asesinados por su fe y su testimonio cristiano en Jesucristo. Es impensable pero todo esto es una realidad. En algunas partes del mundo, muchos de nuestros hermanos y hermanas están en peligro de muerte por su fe en Jesucristo.

Pero incluso en nuestra propia tierra - esta tierra de libertad - nuestra libertad religiosa está amenazada y en peligro. Algunas personas llaman a tal declaración "alarmista" o "infundada", pero un análisis honesto y objetivo puede llegar a otra conclusión. Los creyentes, especialmente los cristianos, son cada vez más marginados y expulsados de la plaza pública. Es evidente que hay quienes desean negarnos el lugar que le corresponde en la mesa en el gran debate que va a dar forma a la estructura moral de nuestra sociedad, según los valores que la dignidad humana nos enseña en el Evangelio. Algunos quieren silenciarnos.

Uno de los ejemplos más recientes es el mandato HHS que obliga a instituciones privadas o personas de fe e incluso las instituciones religiosas a proporcionar una cobertura de seguro que incluye el servicio de anticonceptivos que pueden abortar una vida humana recién concebida. Además, en el debate sobre la naturaleza del matrimonio, algunos de los que tratan de redefinir el matrimonio como algo más que una unión permanente entre un hombre y una mujer, tratan a quienes tratan de defender el matrimonio tradicional como "intolerantes", "homófobos" y / o personas "llenas de odio". Peor aún, algunos defensores del matrimonio tradicional están fuera del negocio o pierden sus puestos de trabajo. Este es un intento de silenciar y desacreditarnos.

Hoy los creyentes están en peligro de encontrarse en la misma situación que los primeros cristianos sobre los que leemos en el Nuevo Testamento - viven sus vidas como discípulos de Jesús, en una sociedad que no nos entiende, y con un gobierno que incluso, a veces es hostil con nosotros y nuestros valores religiosos y morales.

Nuestra primera, más grande y querida libertad, es la que nos ha dado Dios y se ha garantizado por medio de nuestra Constitución, es nuestra libertad religiosa: "El Congreso no hará ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, o prohibirá el ejercicio libre de la misma". 

Debemos defender y luchar por la libertad religiosa, no sólo para nosotros, sino para todas las personas de fe y de buena voluntad. Muchos han hecho enormes sacrificios para lograr esta libertad de la que nosotros disfrutamos hoy y por eso hay que defenderla. Muchos de nuestros antepasados dieron sus propias vidas para ganar esta esta libertad que hemos heredado nosotros y muchos han muerto por defenderla.

Debe haber un llamado de atención en los Estados Unidos para defender la libertad religiosa. No sólo la libertad de "culto" dentro de nuestras iglesias, sino la libertad de vivir libremente y dar testimonio de nuestra fe en la plaza pública, sin obstáculos por las restricciones que algunos tratan de imponer.

Debemos ser claros. No buscamos imponer nuestra creencia o práctica religiosa a los demás. Se trata de cuestiones morales humanas que trascienden cualquier sistema religioso de creencias en particular, sino que están inscritos en el corazón de cada ser humano por el Creador, de cuya mano cada uno ha venido a este mundo.

Por lo tanto, vamos a encomendamos nosotros mismos y nuestra libertad al Todopoderoso. Que nuestra libertad religiosa y humana siempre sea protegida, y que podamos tener el coraje de tomar medidas para defender esa libertad como lo han hecho muchos de los que nos han precedido.
 
 
 




Búsqueda Avanzada


Copias Parroquia

Claúsula de Privacidad | Contáctenos
Software © 1998-2017 1up! Software, All Rights Reserved